Reflejos de París

Reflejos de París
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Ópera de París

La Ópera Garnier de París reflejada desde el Café de la Paix.

Rio Sena (París)

Nôtre-Dame

París

París siempre ha sido una ciudad que me ha fascinado aunque hay que reconocer que los distritos más céntricos y turísticos no tienen nada que ver con los barrios más alejados (banllieus), tristemente famosos por los disturbios que se han producido en los últimos años.

Me cautiva una ciudad donde existen un elevado número de librerías: especializadas en cualquier tema, de libros de segunda mano, de diferentes disciplinas artísticas,…

Zonas con galerías de arte, sinónimo no sólo de cultura sino también de la riqueza económica existente, tanto de los parisinos como de los foráneos.

Una capital en donde se hacen tantísimas exposiciones y festivales de fotografía coexistiendo diversos museos.

He tenido la oportunidad de visitarlos y me ha sorprendido muy favorablemente coincidir, habitualmente, con grupos de escolares, bastante jóvenes, que acudían acompañados de su profesor/a al que escuchaban con atención las explicaciones que les daba sobre las fotografías expuestas. No acostumbra a ocurrir lo mismo en nuestro país – por lo que se refiere a la fotografía ya que sí que se trabaja, y mucho, con otras actividades artísticas como la pintura -.

No es de extrañar, luego, que una fría mañana laborable del mes de febrero (con muy pocos turistas) tenga que guardar cola en el exterior para visitar una magnífica exposición de Willy Ronis.

Una urbe donde existe una palabra – Flâneur–  para definir a la persona que pasea sin rumbo fijo admirando todo lo que encuentra a su paso es una ciudad que, indudablemente, te seduce.